"Te amo mamá", su voz, que ahora comienza a hacerse más grave, me saca de mis pensamientos.
"Yo también te amo, mi niño", dice ella, levantándose para besarle la mejilla.
Todavía estoy sorprendida por el vínculo que tienen esos dos. Nunca creerías que no están relacionados biológicamente. Cualquiera que los conoce asume que son madre e hijo. Sin hacer preguntas.
"¿En qué estás pensando tanto?". Su voz sensual penetra mis reflexiones.
Ni siquiera me di cuenta de que se acercaba a mí.
Inmedia