La granada estalló muy cerca de la posición en la que estaba Owen. Él salió despedido hacía atrás.
—¡Ahora!— Exclame y segundos después, Priscila arrojo un flechas que atino en la pierna de Owen, este libero de sus labios un grito de dolor al mismo tiempo que caía de rodillas cerca de la orilla del río.
—Dan ha llegado tu momento!— Exclamó Priscila y en cuestión de segundos Dan le salto encima a Owen en su forma de lobo y uso su fuerza para evitar que escapada.
—¿Qué creen que están haciendo?—