Mundo ficciónIniciar sesiónGarlan besó su mejilla y se desplazó hasta llegar a su cuello, donde lamió la zona donde la vena palpitaba desenfrenada y la glándula exudaba feromonas sexuales, sutiles pero lo suficiente para que él pudiera olerlas si aspiraba bien. Después chupó la zona, dejando una marca roja allí que sabía que tomaría tiempo en desaparecer, pero a él no le importó. Se veía hermoso.
Siguió más abajo, encontrándose de nuevo con el obstáculo de la ropa, y chasqueó la lengua. Se incorporó y agarró los





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