Mundo de ficçãoIniciar sessãoAl día siguiente, madre me llamó a sus aposentos poco antes del mediodía. Su sonrisa al darme la bienvenida, entre cómplice y divertida, delató que quería hablarme de Risa. Madre seguía sus pasos a distancia con tanto interés como discreción, y se entretenía manteniéndome al tanto de lo que hacía durante el día.
Era una mañana cálida y soleada, y salimos a sentarnos al balcón







