Mundo de ficçãoIniciar sessãoEsa noche, durante la cena, advertí que Alanis no se mostraba tan segura y despreocupada como solía. También procuraba evitar mi mirada, lo cual no era fácil, sentados a las cabeceras de la mesa, uno frente al otro. Me pareció que prestaba atención a la conducta de sus hijos, y su sonrisa era forzada al celebrar sus gracias.
—Deja de mirarla así, tío, que el aire se corta con cuchillo.
Me volví hacia Brenan sor







