Elizabeth se había inmóvil observando por la pantalla del celular sin atreverse a preguntar por miedo a la respuestas.
-Es una amiga tuya, vino de visita es muy agradable.
-Hola Elizabeth, saludo Greace con una gran sonrisa.
-¿Qué haces ahí?
-Vine a visitarte, según tenía entendido ya deberías estar aquí.
-Lo sé, pero han ocurrido un par de improvisto.
-Bien, dijo.
-Abril, me permites hablar con ella, preguntó.
Greace se apartó para continuar con la charla.
-¿Dime qué es lo que haces ahí, aún?