Despierto por la mañana, observando a mi alrededor y una sonrisa se dibuja en mi rostro al recordar la hermosa noche que pasamos con Alfred.
Fui a ducharme, juro que no hay nada que pueda arruinar la felicidad que siento. Salí del baño, me vestí, me senté en el balcón mientras lo espero.
Tomé mi teléfono, miró la hora y me doy cuenta de que ya pasó más de una hora... baje imaginando que quizás está haciendo algún negocio, por qué sé que es muy capaz.
Estaba lleno de personas, me acerqué al most