Me senté junto a Elizabeth, mientras disfrutábamos de la bella música, mientras observó a lo lejos al señor Russo, no sé quién diablos es, pero no me da confianza.
Le pedí a Cecilia que me hablara sobre él, me dijo que ha sido uno de los grandes inversores, que ayudó a la expansión, pare ser preciso uno de los primeros.
Esa información me dejó algo tranquilo, aun así lo mantendré vigilado, mi Luna era la más feliz a mi lado. Sonrió al pensar que hace unos días quería escapar de mis brazos.
Come