102. LA GRAN REVELACIÓN
Exclamó eufórico mostrando el libro ante la cara estupefacta de la luna Isis que no entiende el entusiasmo de su beta, por ese hecho, pero no le dice nada, sonríe y le contesta con suavidad.
—Ya lo puedo ver Amet, veo que eso te hace feliz —vaya, sí que estaba preocupado por encontrar ese libro, piensa Isis sin dejar de observarlo.
—¡No mi Luna, el libro no! —aclara rápido Amet al ver que ella no entiende porque él no se ha sabido explicar antes. —¡Me refiero a lo que tenemos que hacer para qu