Aún no me lo podía creer: Esteban se me había declarado de forma sincera. Sentía mi estómago lleno de mariposas mientras no paraba de darle vueltas a un mismo pensamiento: Le gustaba a Esteban. ¿Cómo había pasado ésto? No podía entenderlo.
"¿Tú lo entiendes, Rosy?"
"No. No sé cuándo, cómo o porqué ha pasado, pero me hace feliz. Roy... me vuelve loca. Es un lobo increíble: atento, cariñoso, poderoso, juguetón, cazador, respetuoso. Nos dió nuestro espacio, nos siguió el juego hasta que le dije que