94.
— Estan jugando conmigo, ¿cierto? — Marcus nos mira a ambos.
— Nunca bromearía sobre algo de la manada — respondo, ya me contagio su sonrisa.
Él abraza a Kurt, este al ver que los empujones que le da con una mano no sirven para quitárselo le pide que lo suelte ya que tiene al bebe encima, Marcus se separa de él sin dejar de sonreír.
— Creo que ya debes irte — le dice Kurt en lengua de señas y lo miro mal.
— Adios, me alegraron el día.
— Pense que ya lo sabias, tú debes estar mejor informado