104. Compañeras
La puerta se abre y Kurt entra, ni siquiera las mira, sin aviso me abraza y me alza haciendo que quede más alta que él, sonrío, no pensé que vendría tan pronto, pero esto me es de ayuda para finalizar mi decision, hasta ahora las últimas cuatro no han mostrado nada malo.
Él besa mi cuello, cerca de mí marca y tengo que hacer un gran esfuerzo para no jadear o incluso gemir frente a las mujeres, por alguna razon miro hacia la izquierda sin voltear la cabeza y juro que empiezo a ver rojo, una de l