[Punto de vista de Jaxon]
En cuanto encerraron a Ozul, acompañé a Diane al exterior, donde Anton la esperaba. Les proporcioné un auto y una tarjeta de débito con algo de dinero.
—Ustedes cumplieron con su parte y yo soy un hombre de palabra. Ahora, ambos deben cumplir la suya. Márchense y no regresen —dije.
Todavía no me parecía correcto permitir que esos dos siguieran con vida, pero ese era el acuerdo que la propia Sable había aceptado.
—No tienes que preocuparte por nosotros, Alfa —respond