Mundo de ficçãoIniciar sessãoNo era la primera vez que trataban de incriminar al ministro Park, ya le habían tendido trampas en múltiples ocasiones, queriendo derribarlo de su estatus, tanto social como en el corazón del rey.
La envidia y codicia por poder, mantenía enfermos a la mayoría de los funcionarios públicos, por supuesto, también habían algunos que le apreciaban de corazón y estaban satisfechos con sus posiciones.