Joon se acercó oeligrosamente despacio, Sa Hi no fue apresada por el pánico, no le temía a la muerte, ya había intentado acabar con su vida antes, ahora que su madre no estaba, no le importaba más nada.
"Lo siento", susurro Joon.
Luego la lanzó al suelo, la vio con asco y le hablo con desprecio.
"Eres mi esclava, lo fuiste desde el momento que se sello la orden que te trajo aquí pequeña, grabatelo en tu inteligencia cabecita"
Ahora si estaba anonadada, no entendió que fue ese despliegue de