Mundo ficciónIniciar sesiónEl príncipe Fu Yang fue incapaz de domir toda la noche, reviviendo la mirada triste de Sa Hi, su hermoso rostro, la amabilidad de sus palabras y encantadora elegancia.
A penas salió el sol y decidio levantarse de la cama, de nada le serviría seguir intentando dormir a estas alturas, siendo como era, un joven estuciasta y que aún veía la vida con ojos inocentes, decidió no irse, ni rendirse hasta saber que causaba esa tristeza en tan bella y afortunado mujer.