—Pero mamá Carolina está embarazada —dudó Joaquín—. No es seguro que vaya a recogerte.
La maestra, por más paciencia que tuviera, se estaba irritando con las evasivas de Joaquín: —¿Entonces usted no puede venir por Gabriel? ¿Y su esposa tampoco puede por razones de salud?
—Así es —respondió Joaquín avergonzado.
La maestra no entendía cómo podían existir padres tan irresponsables: —¿Y qué hacemos con el niño?
Joaquín, sin saber qué responder, guardó silencio. En medio del tenso momento, Gabriel p