Apenas terminó de hablar el secretario, una de las chicas subió al estrado y comenzó a exponer con serenidad su interpretación de mi obra y la dirección que tomaría la promoción.
Cuando ella terminó y volvió a su asiento, la siguiente chica tomó su lugar para compartir sus ideas... Después de aproximadamente dos horas, la última chica finalizó su presentación.
—¿Qué te parece? —preguntó el secretario mirándome con una sonrisa.
Aunque mi conocimiento sobre promoción era prácticamente nulo, despué