61. Capítulo: "La Declaración Del CEO"
—Solo ha venido a despedirse. No tenía idea de qué pensaba irse a otra ciudad.
—¿Por qué no me miras a los ojos? Vamos, hazlo, ¿te pongo tan nerviosa?
Estaba a punto de defenderse, cuando comenzó a tener arcadas y no pudo vomitar en otra parte, sino sobre los zapatos de Oliver. La vergüenza no se apoderó de ella al instante de lo enferma que se sentía, y a Oliver no le importó lo que sucedió, porque más imprescindible era saber que ella se encontrara realmente bien, aunque eso lo dudaba. ¿Habí