Capítulo 63 — Hola, esposo mío.
—¿Ahora viviremos todos en otra casa, mami? —Los enormes y oscuros ojos de Liv escudriñaban mi alma. Siempre curiosa por saber más.
—Así es, pequeña. ¿Recuerdas la casa a la que nos llevó papá la otra vez? —Ella asiente— Allí es donde viviremos ahora.
—¡Genial! —Exclama emocionada y baila al ritmo de la alegre sonata que resonaba por todo el lugar— ¿Y cuándo podremos ver a mi hermanito? ¿Falta mucho para que venga a jugar conmigo?
Sonrío ante su tierna expresión llena de confusión sobre el tema