—¡Papá! —Los chicos se tensan al escuchar la voz de Liv, se giran y la ven entrar a toda prisa a la habitación. Logan se pone pálido al verme parada frente a la puerta, seguramente debatiéndose si fui capaz de escuchar la conversación o no. Sin embargo, no tiene tiempo de reaccionar, ya que nuestra hija se le lanza en los brazos y lo obliga a alzarla— La comida estaba rica... ¿Cuándo iremos a casa? ¿Tío Evan ya se siente bien?
—Sí... Tu tío ya se siente bien y nosotros podemos llevarte a casa.