Capítulo 42 — Eres el amor de mi vida.
—Miau. —Casi me atraganto con el jugo de fresas al escuchar a mi mejor amigo maullar frente a todos en el restaurante.
¿Será que alguna vez podremos salir sin que me avergüence públicamente?
Después de varios días sin verlo, finalmente teníamos unos minutos para reunirnos y ponernos al día. Realmente extrañaba las excentricidades de Evan.
—No maúlles, idiota. Lo que te estoy contando es bastante serio. —Intentaba atraerlo de nuevo a la realidad, pero él no parecía querer salir de su mundo lleno