Mundo de ficçãoIniciar sessãoLauren Santander.
Sentí unas caricias por mi espalda y abrí los ojos. Ya era de noche y no tenía muy claro si estaba soñando o no. Un suspiro hizo que volviera a la realidad. Nigel se encontraba debajo de mí completamente desnudo, acariciaba mi espalda también desnuda. Sólo podía sonreír y detener el tiempo.
—Hola. —susurró con dulzura. —¿Cómo estás?. —preguntó mirándome a los ojos.
—Feliz. —respondí con simpleza. —Aunque con un poco de frío, ya está anocheciendo y olvidamos







