(....)
La noche avanzada a un ritmo lento, el nombramiento de Caled tomó cierta cantidad de tiempo ya que cada paso debía ser cuidadoso. La ausencia de Eban despertaba preocupación y sospecha, definitivamente eso no era parte plan. Pero debían continuar.
Desafortunadamente ignoraban que a lo lejos eran observados. La fragancia cubría a la perfección sus aromas y como un depredador acechando a la presa se aproximaban con pasos sigilosos.
Esperando el momento justo para atacar.
Eco.
En su frente