CAPÍTULO 37 —Ya es hora.
Ethan miró a Briana por unos segundos, mientras la decepción de él mismo, la vergüenza y todos los sentimientos que tenía muy dentro, afloraron en un segundo.
Había condenado a Briana de la forma más absurda solo por creer en las mentiras que escuchó toda la vida, le había hecho pasar penurias ante un abuso que ella nunca mereció, y, aun así, había jugado con su amor hacia Maya para retenerla a su lado.
Lo que estaba pasando ahora, era solo una pequeña probada de la justicia que se estaba impar