Jhon todo ese tiempo habló con Tifa, haciendo se pasar por la esposa despreciada, y cada día salía muy temprano y llegaba muy tarde en la noche, evitaba encontrarse con ella. Entró y fue directamente a la cocina, sirvió un vaso de agua y miró las flores en el cesto de la basura.
Apretó los labios dejó el vaso y subió a su habitación.
Y como cada noche se concentraba en adelantar el trabajo.
Mientras
Rania sentía estrujar su corazón, había decidido darle fin a su matrimonio sin siquiera haberl