CAPÍTULO 113: NADIE PUEDE DETENERLO.
CAPÍTULO 113: NADIE PUEDE DETENERLO.
Esa noche, Enzo entró en su habitación con el rostro cansado; las sombras bajo sus ojos delataban la batalla interna que libraba. Su mente seguía atrapada en la conversación con Dima.
Justo en ese momento, Svetlana salió del baño, envuelta en un camisón de seda que se ajustaba a su figura con una sensualidad que dejaba poco a la imaginación. Al ver a su marido, su rostro se iluminó, pero al instante vio la preocupación en él.
—Enzo —dijo, acercándose—. Te ve