LEANA
El vestido rojo con una abertura en mi pierna se ajusta a mi
cuerpo, resaltando mis puntos fuertes. Dios, en verdad me veo hermosa y no
quiero ser presumida o tirármela de humilde, pero me veo realmente muy bien.
Tanto que las miradas se dirigen a mi cuando de la mano de
Nikolay nos adentramos al espacio colorido y lleno de arte.
—No te separes de mi—me recorre con
la mirada alterándome—estas hermosa y ya sabes, debes ser.
—Cariñosa contigo—lo
corto—aparentando ser tu novia.
—¿Es una tort