Obligarla a estar conmigo es lo mínimo que quiero, por ello
simplemente la beso cambiando mis furiosos pálpitos llenos de ira, por unos
ansiosos y cargados de pasión.
Esta mujer es fuego puro que me quema la piel. Mi miembro
reposa en su abdomen bajo totalmente endurecidos y me suelta los labios en
busca de aire.
—Nikolay—susurra mi nombre mientras
le beso el cuello.
—Leana.
Me restriego en ella con fuerza, mi hombría esta apunto de
explotar y busco nuevamente el contacto de sus labios los cual