CAPITULO 69
Mariana abre los ojos ante la actitud de su esposo
— Sabes que Luciana es mi hija, que lo que pasó me dejó una marca — sus lágrimas salen por sus ojos que se sienten recepcionados.
— Precisamente ella es parte de ese pasado que dejamos atrás, del que no queremos ni debemos hablar — Pablo, su esposo la toma de los brazos, quiere que ella entre en razón y se de cuenta el daño que le hacen sus palabras.
— Nunca me voy a perdonar y tampoco te perdonaré a ti.
La loba sube a su habitación