Luego de una intensa practica logramos aprendernos la coreografia, la profesora nos recomendó que en los proximos días practiquemos incluso hasta en nuestras casas para sacar totalmente la perfección. Pero, no era tan exigente me conformaba con que me la hubiera aprendido después de horas.
─ ¡Estoy agotada! ─exclamé. Entrando a mi casa─. ¡Madre!
─ ¿Has llegado? ─salió de la cocina─. Creí que dormirias en la casa de William como lo has estado haciendo .. Por cierto, ¿El no ha venido contigo?