Ella mantenía los puños cerrados cuando sintió que ya fue suficiente, la mujer se había puesto de pie, Diane envolvió su cuerpo en la toalla, pero al salir del baño se encontró con el mismo demonio encantador observándola fijamente, por supuesto que la presencia de Dominick en su habitación la tomó por sorpresa.
— No podré soportar que sigas manteniendo intimidad una vez más de lo que va de la noche hoy - Diane se defendió y efectivamente ella sabe que hacerlo una vez más la dejaría aún más peo