Al cruzar el umbral de la sala VIP, un repentino silencio se apodera del ambiente y todas las miradas se dirigen hacia Alex, quien levanta una ceja con curiosidad.
– Qué placer verte de nuevo, Sr. Murphy. Bienvenido de vuelta. – Dice, acercándose a Leandro; los dos comparten un abrazo. – ¿Cuánto tiempo ha pasado, verdad?
– Mucho tiempo, Alex. Tiempo suficiente para que te vuelvas loco en mi ausencia.
– Se necesitará más que algunas bebidas para soportarlo. – Alex responde con una sonrisa irónic