Nicole, al entrar en la sala de estar de su casa, se deja caer en el sofá con una sonrisa que refleja su alegría. Está profundamente involucrada en la relación con Alex, aunque él aún no se haya entregado por completo. Sabe que solo Peter se interpone entre ellos. Cuando Peter entra en la sala, sonríe al ver a Nicole inmersa en sus pensamientos y se acomoda a su lado, devolviéndola a la realidad.
– ¿Y entonces, cómo fue? – Pregunta Peter, captando su mirada.
– ¡Te ves horrible! – Exclama Nicole