Mundo de ficçãoIniciar sessãoNEW YORK
—¡No puede ser verdad! Es mentira esa no es mi esposa, es usted un médico de quinta, está firmando su sentencia, lo voy a asesinar con mis propias manos, es un charlatán, ella no puede haber muerte ella no — El dolor que se había incrustado en el corazón de Doménico no lo dejaba razonar en paz, su mente está nublada por la rabia tenía del cuello al médico






