En una fría cama de hospital, poco antes que él solo cayera por el horizonte, Rosse fue a ver a su amiga, aquella que estaba dispuesta a sacrificar su propia vida por amor y la entendía perfectamente ya que ella también quería hacer lo mismo, porque comprendía que el amor te hace soltar lo que sea hasta tu propia vida sin con eso aquellos seres que amas están a salvo.
—¿Cómo sigue ella? — Extrañaba tanto su sonrisa, su chispa, verla ahí apagada casi como sin vida, la mataba, la hacía revalorar