—¡Hermanita! — Seguido de unos disparos y varios hombres vestidos totalmente de negro bajaban de los techos ayudado con cuerdas.
Rosse sentía que se iba a desmayar era él, era su mirada, era su postura o ese aire oscuro alrededor de él, era como si ya ni alma tuviese, sentía el pánico invadiera su sistema, tantas veces teniendo pesadillas por este momento y ahora estaba sucediendo, sabía que tanta felicidad no era del todo un buen presagio era como la calma antes de la tormenta, Doménico la