Capítulo 76: Confesiones dolorosas.
El corazón de Eletta latió dolorosamente contra su pecho, al escuchar lo que había dicho Paul, se sintió no traicionada, era más bien decepción, porque por un momento se atrevió a pensar que quizás él tenía algún tipo de sentimiento por ella, pero lo que acababa de descubrir, derrumbó sus ilusiones cuál castillo de naipes.
Sus ojos, normalmente cálidos y acogedores, en ese momento se habían puesto helados con el frío de su engaño.
—¿Cómo pudiste mentirme sobre la muerte de Tanya? — Las palabras