[Punto de vista de Elena]
Su mano salió disparada, sujetando mi mandíbula. No fue suave. No fue gentil.
¿Estaba tratando de asustarme?
No me rendía una vez que empezaba algo.
Igual que la noche que llevó a todo esto.
—¿Estás segura? —murmuró, su aliento caliente rozando mi rostro.
—¿Estás segura de que puedes soportar las consecuencias de convertirte en mi esposa?
—No estaría aquí si no pudiera —susurré.
—Quiero convertirme en tu esposa, Hardin Kings.
Una leve sonrisa ladeada curvó sus labios.