Andrew caminaba por la gran mansión del Jeque, todo a su alrededor gritaba dinero, los hombres y mujeres tenían trajes de miles de dólares, los hombres eran apuestos y las mujeres muy hermosas ¿es que acaso salían todos de un catálogo?
—Hola, ¿Estás perdido? — una voz sensual llegó detrás de él, por lo que se giró suavemente, una hermosa rubia, con un cuerpo de infarto lo miraba con una hermosa sonrisa, estaba enamorado, pero no ciego.
—Hola, no, solo observo el lugar — dijo educando.
—¿De d