CAPITULO 38

Kaelyn tragó en seco al ver cómo Andrew quedaba desnudo de la cintura para arriba, ese hombre la tenía loca. Era tan hermoso, sus ojos esa sonrisa, tan sensual que tenía.

—Eres perfecto — dijo mirando su el torso desnudo de su hombre. — pero deberíamos hacerlo por una webcam. Kaelyn cortó la llamada y fue directo a su computadora, donde de inmediato prendió su cámara y su computadora, casi de inmediato una llamada entrante de Andrew apareció en la computadora y ella la aceptó con una sonrisa.
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