Apenas llegaron a casa, Andrew la llevó hasta el comedor, Kaelyn había decidido que quería pizza, por lo que de camino a la casa pasaron por lo que su mujer quería comer.
—¿No hay nadie en casa? — preguntó Kaelyn al ver todo en silencio y Nana no había ido a recibirlos.
—No, de hecho acá siempre estaban de dos a tres veces por semana, no me gusta ver tanta gente en mi casa, solo Nana, pero, como ahora vives conmigo, no han podido tener libre, así que cuando nos fuimos una semana, le di a la s