Sintió suaves besos en todo su rostro, que siguieron por su cuello y más abajo, sus pezones se pusieron duros, en cuanto sintieron esa boca y esa lengua que tan buena era haciendo cualquier cosa, por instinto llevó sus manos al cabello de Andrew.
—Despierta dormilona, que tenemos que irnos.
—Mmm — dijo apenas en un susurro Kae, cuando Andrew volvió a llevarse el pecho derecho a la boca — Ahh…
—Eres exquisita cariño, te juro que te haría el amor ahora mismo.
—No me molestaría — dijo con voz