Alma
Ver salir a Darién y a Miranda de la empresa, tomados de la mano y felices, hace que Alma arda de la furia.
— ¡Arruine mi cuerpo con un embarazo por él y no le importo!, nada de lo que he hecho por él en todo este tiempo es suficiente. —Gimotea ella.
—Pero tú quieres seguir allí, mendingando afecto. — Le responde Marco con las manos hechas puño.
—Mira quien lo dice, tú que lames el piso por dónde camina esa zorra. —Le responde ella entre dientes.
—Solo hago mi trabajo, ya no tengo interés