- Ella no es buena persona, no quiere a su hermana, menos te puede querer a ti, sácatela de la cabeza - Se repetía Pablo una y otra vez. Y pensando en su tristeza, se quedó dormido. Se levantó sobresaltado, seguía siendo de noche, hacía frío en la terraza del hospital. Alguien abrió la puerta que daba a la terraza. Pablo se escondió, pensando que era una enfermera, vio a una mujer con un camisón blanco de hospital, con el pelo rubio largo y muy ensortijado caminar hacia el balcón. Pablo la reco