Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO 33
Rodrigo
La sonrisa de Al-Saad cuando ve a Lizzie arrodillada en el suelo me revuelve el estómago. Es un misógino asqueroso y casi casi dio saltitos de alegría cuando me vio golpearla. Sé que le guarda un rencor oscuro, porque después de todo es la mujer que se interpuso entre él y su honor familiar durante casi dos años, y estoy seguro de que, aunque no lo demuestre a simple vista, es







