POV DE MAGNOS
Amós se inclinó saludándome. Me acerqué y lo saludé con todo respeto. Él representaba a los más viejos y sabios de nuestra manada. Así que les mostraba un mínimo de respeto.
— Buenos días, alfa Magnos. — Dijo Amós.
— Buenos días, anciano Amós. — Respondí con respeto.
— Entre por favor. — Dijo él muy amable.
Caminamos juntos hacia el interior de la casa. Me llevó a una sala donde los otros ancianos nos esperaban. Todos se levantaron y me reverenciaron, los ancianos eran lobos y