CAPÍTULO DOSCIENTOS VEINTITRÉS: INTERROGANDO A LA BRUJA.
POV MAGNOS.
La celda de la prisión subterránea era fría y oscura; las paredes de piedra absorbían la poca luz que conseguía penetrar por las pequeñas hendiduras en el techo. El olor a humedad y el sonido de las cadenas resonaban por el espacio, creando un ambiente opresor. No estoy aquí para dar hospedaje de lujo a mis queridos huéspedes; aquí, reciben el peor tratamiento posible.
Aquella bruja asquerosa estaba sentada en el suelo, pero mantenía la cabeza erguida, los ojos fijos en los míos. S