POV AMELIA
Al otro día, desperté descansada y bien dispuesta. Magnos estaba saliendo del baño todo arreglado. Me desperecé en la cama y me levanté despacio y de lado. Mi vientre estaba un poco grande, mentira, estaba enorme.
En estos últimos días, había crecido un poco y estar gestando cuatro bebés ya lo dejaba bastante voluminoso. Yo parecía una bolita, hasta mis pies estaban hinchados, pareciendo dos panes de molde. Pues sí, su forma era así en este momento. Magnos se acercó y me besó, fue u