POV DE MAGNOS
Observaba atentamente la conversación entre mi hermana y Amelia. Me di cuenta de que esa humana no sabía ser sumisa. Le respondía a mi hermana sin miedo y con cierta petulancia. Ya preveo que esta infeliz causará problemas en mi manada. El estómago de Amelia rugió fuerte y ella se avergonzó un poco.
— Magnos, ¿qué estás esperando para alimentar a nuestras crías? Amelia no come hace días. Esa agua que le estaban dando por la vena no nutrirá a mis cachorros. Necesitan proteína para